"El devenir de la magía es inminente en la mente, el pensar que lebantar un troso de madera podras lebantar cosas , destrui cosas, protejer cosas."
"Con una mirarda seren, lebanto su barra y todo golem que descansaban en las murrallas del castillo tomaron vida, saltaron de las paredes, se formaron abansaron hasta los limites del castillo y esperaron lo inminente."
El Navegante
martes, 18 de octubre de 2011
viernes, 7 de octubre de 2011
Un día lluvioso
"EL único problema en mi es el yo, pero desde el mi resulta la cura mas efectiva para el yo"
" Sentado en la vereda como era habitual , tocaba con su acordeón una melodía de esa que uno desearía que nunca terminara, alguna gente que pasaba por hay lo ayudaba con una moneda o lo que fuera, podía encontrar en su cajita de misericordia desde cigarros, chicles , chocolates, remolinos de papel, rosas y flores de todos los tipos, algunos tenían el placer de dejarle partituras originales, y todo lo que encontraba en aquella cajita aunque no fuera plata le alegraba el día encontrarlas hay. de un momento a otro el cielo se cerro en un suspiro
, el con toda tranquilidad tapo su acordeón tomo su cigarro y se guareció en el alejo de una cafetería que esta frente a el. puso su banco alado de un hilo de agua que caía por la muralla, y miraba como la gente corría despavoridas como si fuera basura la que estuviese cayendo del cielo, miraba como un hombre alto de nariz pronunciada y con elegante sombrero, y de traje negro maldecía el cielo por esta mojando su tan preciado traje, con su maletín negro se tapaba la cabeza y corría rápido hacia una estación de metro para poder pasar tan grande malestar. también había una anciana de unas orejas bastante particulares pero de mirada hermosa, con dos bolsas y un abrigo blanco con gorro iva como una hoja en otoño que se desprende del árbol arrancaba de agua, el hombre sentado en su caja seguía tocando su acordeón aquella melodía sin fin, el hombre de repente escucho un ruido estrepitoso algunas cuadras de donde se encontraba , y dejo de tocar de igual manera de como llego aquel sonido, y a su mente llegaban imágenes rápidamente hasta que supo lo que había recordado y en su boca se formo una sonrisa de niño, estaba parado en el corredor de su casa mirando como llovía estrepitosamente y su madre por la puerta con una mirada de preocupación le decía que entrase a la casa , el con su inocencia de niño solo le preocupaba el sonido del agua al caer al suelo y como las nubes se era atravesados por rayos y esperaba es estruendo del trueno, y cuando aquel sonido tan hacinado llegaba hasta el, la sonrisa y el extasis eran únicos y en su boca se formaba una sonrisa de niño, el hombre tomo su cigarro y contemplo como seguía lloviendo en aquella ciudad"
"Solo devo decir lo que en ti hay , y que la única cura eres mi , cuando llueve y no sabes como hacer que pare"
El Navegante
" Sentado en la vereda como era habitual , tocaba con su acordeón una melodía de esa que uno desearía que nunca terminara, alguna gente que pasaba por hay lo ayudaba con una moneda o lo que fuera, podía encontrar en su cajita de misericordia desde cigarros, chicles , chocolates, remolinos de papel, rosas y flores de todos los tipos, algunos tenían el placer de dejarle partituras originales, y todo lo que encontraba en aquella cajita aunque no fuera plata le alegraba el día encontrarlas hay. de un momento a otro el cielo se cerro en un suspiro
, el con toda tranquilidad tapo su acordeón tomo su cigarro y se guareció en el alejo de una cafetería que esta frente a el. puso su banco alado de un hilo de agua que caía por la muralla, y miraba como la gente corría despavoridas como si fuera basura la que estuviese cayendo del cielo, miraba como un hombre alto de nariz pronunciada y con elegante sombrero, y de traje negro maldecía el cielo por esta mojando su tan preciado traje, con su maletín negro se tapaba la cabeza y corría rápido hacia una estación de metro para poder pasar tan grande malestar. también había una anciana de unas orejas bastante particulares pero de mirada hermosa, con dos bolsas y un abrigo blanco con gorro iva como una hoja en otoño que se desprende del árbol arrancaba de agua, el hombre sentado en su caja seguía tocando su acordeón aquella melodía sin fin, el hombre de repente escucho un ruido estrepitoso algunas cuadras de donde se encontraba , y dejo de tocar de igual manera de como llego aquel sonido, y a su mente llegaban imágenes rápidamente hasta que supo lo que había recordado y en su boca se formo una sonrisa de niño, estaba parado en el corredor de su casa mirando como llovía estrepitosamente y su madre por la puerta con una mirada de preocupación le decía que entrase a la casa , el con su inocencia de niño solo le preocupaba el sonido del agua al caer al suelo y como las nubes se era atravesados por rayos y esperaba es estruendo del trueno, y cuando aquel sonido tan hacinado llegaba hasta el, la sonrisa y el extasis eran únicos y en su boca se formaba una sonrisa de niño, el hombre tomo su cigarro y contemplo como seguía lloviendo en aquella ciudad"
"Solo devo decir lo que en ti hay , y que la única cura eres mi , cuando llueve y no sabes como hacer que pare"
El Navegante
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Se puede quitar a un general su ejército, pero no a un hombre su voluntad.
Confucio
551 AC-478 AC. Filósofo chino.
Confucio
551 AC-478 AC. Filósofo chino.
